Des de mi silla, delante de mi ventada, delante de la pantalla de mi ordenador. Aquel que me dio tantos momentos. Sigo aquí esperando a que sople el viento, que aunque las ventanas estén cerradas, puede llegue un huracán de sentimientos que abrumen mi pequeña habitación.

Dejaría pasar todos los minutos vagos de mi vida mirando tu nombre en el ordenador, matando mi “valioso” tiempo escuchando miserables canciones que me apenan aun más por dentro. Malditos minutos perdidos que me hacen temblar cada vez que te veo ahí. Y es que no lo puedo evitar, no se hacer otra cosa que sentarme y quedarme como paralizada mirando si un pequeño muñequito me dirá que estas conectada. Y cuando lo hace, me siento bien, segura, se que estás ahí. Puede que no nos digamos nada pero yo sigo mirando, no puedo hacer otra cosa que quedarme sentada esperando. Busco y rebusco entre las cosas que he hecho durante el día. Tengo ansias de hablar contigo, de explicarte que en realidad no estoy bien. Que si me dieran a escoger lo que yo más quisiera de este mundo, te escogería a ti mi vida. Porque contigo a mi lado es como vivir dentro de un sueño. Por eso no puedo perderte. Y me paro a pensar y pienso… ¿Por qué no le diría esto ayer? ¿Por qué no soy capaz de expresarle con mis sinceras palabras que por favor que vuelva a mi lado? Y es que todo es por culpa de estar sentada delante de ese ordenador…

2008-06-10