Sé que voy ha estar horas paseando entre hojas de otoño, que voy a pisarlas y darles patadas con todas mis fuerzas. Sé que todas esas calles que voy a recorrer, silenciosas, van a ser las más solitarias por las que he pasado jamás. Sé que voy a seguir escuchando canciones que me hacen llorar y voy a pasar las horas mirando el calendario, los relojes de cada esquina y me quedaré ahí sentada en un banco de madera, en un parque, solitaria, viendo las agujas de algún que otro reloj viejo. Sé que estaré pensativa que mis ojos desearan cerrarse durante mucho tiempo, sé que desearé que cada lagrima derramada sea la última y no quedarme ahogada entre todas ellas. Sé que miraré mis manos y esperaré que dejen de temblar, volveré a cerrar los ojos e imaginaré que estás allí acariciando mi hombro o abrazándome en mis sombrías noches de soledad. Sé que no caminaré tranquila y que cada paso que dé tu estarás en mis pensamientos que las cortinas de lluvia serán el reflejo de mi agonía y que la distancia no será parte del olvido sino de tu ausencia. Sé que cada cigarrillo encendido se consumirá sin más y pasaran muchos de ellos por mis pequeños labios. Sé que me faltarán muchos besos por dar y muchos abrazos que recoger. Sé que si consigo dejar de pensar es porque estarás fuera de mis pensamientos. Sé que no puedo pedirte más, sé que seguirás estando a mi lado, sé tantas cosas que no quiero saber nada.

Imposible dejar de imaginar, imposibles muchas cosas de las que no quiero hablar…



  

 

Se que es difícil de aceptar. Todos esos muros a los que hay que saber derribar, muros que se alzan en lo más alto de tus metas, más allá de donde nunca pudiste llegar a imaginar.

Las sensaciones de dolor te corroen por dentro como si una gran bola de plomo estuviera incrustada en cada centímetro de tu cuerpo. Esa pesadez, esos pasos que se deben hacer con tanta carga, son los que al fin y al cabo te enseñaran a luchar, a seguir adelante sin que te des cuenta.

Las tormentosas batallas en las que tienes que liderar, o los momentos oscuros que debes iluminar, te marcaran el camino hacia la victoria más digna que logres idear.

No busques la respuesta a todo aquello que te rodea si no sabes ni cual es la pregunta, tan solo se tu, tan solo cubre tus espaldas con aquello que sientas, con el amor que derraman tus labios al besar los míos.

Se que si las noches fuesen más largas y los días más cortos, dormirías a mi lado miles de horas, se que si te rodeo con mi brazo mientras te cojo de la mano todo es más fácil, más seguro. Se que lo sientes porque siento que lo haces. Aunque debemos utilizar esa fuerza para seguir adelante y las dos nos miramos y lo sabemos. Nos acordamos de algunos días tristes, de alguna que otra lagrima esparcida entre las yemas de nuestros dedos. A la vez somos conscientes que eran necesarias, que como te dije una vez el camino no se si será largo o corto, pero si se que va a ser algo difícil.

Por eso estoy a tu lado para compartir esos conflictos y desafiarlos pase lo que pase y que construiremos nuevos muros de confianza, nuevas ilusiones que no se perderán y nuevos sueños en los que soñar todas esas noches que nos quedan aun por pasar.

 

P.D.: t'estimo


 


                                                                   "Corazones" Jim Dine

 

Solo de pensarlo pequeñas cortinas de lluvia se derraman sobre mis ojos y la brisa de tu suspiro inocente llega hasta mi refugio. Aquel donde se guarda tanto deseo. La perspicacia de tus palabras necias me confunde como si de un aroma de playa se tratara. Tú inconfundible habla, tus deleitosos besos y a la vez la amargura del anhelo al no poder seguir tus pasos. Quiero construir un castillo en medio de la arena, quiero ver tu huella sobre la mía y caminar juntas por mares de hielo entre la frialdad de la gente que nos discrimina por nuestros sexos. Tropiezo con mis pensamientos amargos dejando tan solo pequeños espacios entre zancada y zancada. Me dominan las trabas de la vida y las cosas tristes; me agobian, me asustan, me incomoda sentir que te vas. Y vuelven a aparecer esas locuras de amor. Idiotas palabras de idiotas sentimientos. Y siento ser yo la idiota que no adivina la verdad de tu persona.

Tengo miedo a irme contigo, a quedarse un cuerpo negligente aquí en ese refugio del deseo. A la vez pienso y a la vez me da miedo pensar, odio esas reflexiones donde solo debe usarse la razón y no el corazón. Odio verme atrapada en una habitación sin salida, en un mar con horizontes de agua, en un espejo vacío y cuatro mesas de aula.

Tan solo llego a imaginarme, a tu lado, inventando cajas y ocuparlas de miles de fantasías mientras bailamos canciones lentas bajo las estrellas. Sin reproches, sin preocupaciones. Y consigo ser yo, volver a reírme a carcajadas, volver a sentirme en el país de nunca jamás. Aunque a veces retorno a la realidad y esos juegos dejan de ser verdad. Todo se vuelve a agrietar y no se porque se percibe el mal sabor de un final.

Supongo que al fin y al cabo todo son locuras de amar al amor.