"Corazones" Jim Dine

 

Solo de pensarlo pequeñas cortinas de lluvia se derraman sobre mis ojos y la brisa de tu suspiro inocente llega hasta mi refugio. Aquel donde se guarda tanto deseo. La perspicacia de tus palabras necias me confunde como si de un aroma de playa se tratara. Tú inconfundible habla, tus deleitosos besos y a la vez la amargura del anhelo al no poder seguir tus pasos. Quiero construir un castillo en medio de la arena, quiero ver tu huella sobre la mía y caminar juntas por mares de hielo entre la frialdad de la gente que nos discrimina por nuestros sexos. Tropiezo con mis pensamientos amargos dejando tan solo pequeños espacios entre zancada y zancada. Me dominan las trabas de la vida y las cosas tristes; me agobian, me asustan, me incomoda sentir que te vas. Y vuelven a aparecer esas locuras de amor. Idiotas palabras de idiotas sentimientos. Y siento ser yo la idiota que no adivina la verdad de tu persona.

Tengo miedo a irme contigo, a quedarse un cuerpo negligente aquí en ese refugio del deseo. A la vez pienso y a la vez me da miedo pensar, odio esas reflexiones donde solo debe usarse la razón y no el corazón. Odio verme atrapada en una habitación sin salida, en un mar con horizontes de agua, en un espejo vacío y cuatro mesas de aula.

Tan solo llego a imaginarme, a tu lado, inventando cajas y ocuparlas de miles de fantasías mientras bailamos canciones lentas bajo las estrellas. Sin reproches, sin preocupaciones. Y consigo ser yo, volver a reírme a carcajadas, volver a sentirme en el país de nunca jamás. Aunque a veces retorno a la realidad y esos juegos dejan de ser verdad. Todo se vuelve a agrietar y no se porque se percibe el mal sabor de un final.

Supongo que al fin y al cabo todo son locuras de amar al amor.