Sé que voy ha estar horas paseando entre hojas de otoño, que voy a pisarlas y darles patadas con todas mis fuerzas. Sé que todas esas calles que voy a recorrer, silenciosas, van a ser las más solitarias por las que he pasado jamás. Sé que voy a seguir escuchando canciones que me hacen llorar y voy a pasar las horas mirando el calendario, los relojes de cada esquina y me quedaré ahí sentada en un banco de madera, en un parque, solitaria, viendo las agujas de algún que otro reloj viejo. Sé que estaré pensativa que mis ojos desearan cerrarse durante mucho tiempo, sé que desearé que cada lagrima derramada sea la última y no quedarme ahogada entre todas ellas. Sé que miraré mis manos y esperaré que dejen de temblar, volveré a cerrar los ojos e imaginaré que estás allí acariciando mi hombro o abrazándome en mis sombrías noches de soledad. Sé que no caminaré tranquila y que cada paso que dé tu estarás en mis pensamientos que las cortinas de lluvia serán el reflejo de mi agonía y que la distancia no será parte del olvido sino de tu ausencia. Sé que cada cigarrillo encendido se consumirá sin más y pasaran muchos de ellos por mis pequeños labios. Sé que me faltarán muchos besos por dar y muchos abrazos que recoger. Sé que si consigo dejar de pensar es porque estarás fuera de mis pensamientos. Sé que no puedo pedirte más, sé que seguirás estando a mi lado, sé tantas cosas que no quiero saber nada.

Imposible dejar de imaginar, imposibles muchas cosas de las que no quiero hablar…