Voy pensando en que escribir sin saber muy bien como detallar lo que siento. Es difícil plasmar en un papel todo aquello que me deplora. Las sensaciones más oscuras y los pelos de punta. Electrones de nostalgia me recorren, se agitan por mi cuerpo y me corroen por dentro. Con mi pijama favorito desgastado por los días, algunos más largos que otros, voy fumando cigarrillos. Mi corazón palpita rápido. Cierro los ojos e imagino…Caigo en un pozo algo oscuro. Recorro en círculo sus paredes intentado dejar de lado la claustrofobia que padezco por dentro. Una llama que quema e intento buscar un gran mar de agua en el que sentirme libre. Me tiro en el y me doy cuenta… solo se trata de una trampa, me quedo allí enredada, veo que no puedo salir a la superficie. Me ahogo con mis gritos. Y aun así veo esa pequeña luz que llega a través de algunos rayos de esa debilitada puesta de sol. Vuelvo a abrir los ojos y me seco las lágrimas. Aún queda algo de ese pitillo. Ahora ya más consciente de mi realidad me siento, asustada, encima de la repisa de mi ventana. Miro las estrellas y veo pasar un cometa. Le pido mil deseos, le pido que te quedes, le pido que me quieras, le pido que te enamores, le pido seguridad y paciencia. Me viene todo a la cabeza y sin poder ya ni respirar miro al cielo y reflexiono… ¿seré yo la que se equivoca?